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Gobierno municipal y AMPA del San Bernardo exigen a la Junta que atienda las necesidades reales del centro

El Equipo de Gobierno municipal y la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del CEIP San Bernardo, de la Estación de San Roque, coinciden en exigir a la Junta de Andalucía que se consulte a la comunidad educativa del centro para saber las verdaderas necesidades del mismo, ya que las cuatro aulas que se están barajando desde la Consejería Educación se quedan claramente cortas. Además, desde el Ayuntamiento se pide que se aclare ya si se va a precisar la parcela municipal de la antigua guardería para dicha ampliación.

20/04/2021

El alcalde, Juan Carlos Ruiz Boix, y los tenientes de alcalde delegados de Educación, Belén Jiménez, y de Estación, Taraguilla y Miraflores, Juan Serván, han mantenido hoy, martes, una reunión con la directiva del AMPA del citado colegio, que preside Concepción Martínez. Tras el encuentro, han realizado unas declaraciones para detallar la postura conjunta ante el problema de falta de aulas que padece el centro.

El primer edil señaló que, tras dos años y cuatro meses del gobierno de coalición entre PP y Ciudadanos en la Junta de Andalucía “estamos en el mismo punto de partida”, a pesar de que ya en diciembre de 2018 desde el Ayuntamiento se planteó al nuevo Ejecutivo autonómico la problemática del CEIP San Bernardo. Apuntó que la única novedad es el reciente anuncio aparecido en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) de que la Consejería de Educación “se propone contratar un arquitecto, no la obra, para que redacte un proyecto de nuevo aulario”.

Añadió que en dicho anuncio se habla de dos aulas polivalentes y otras dos pequeñas, así como dos aseos, aunque no se informa en ningún momento de cuál será su ubicación, por lo que se corre el riesgo de perder espacio por ejemplo del patio del recreo, que ya de por sí está bastante limitado.

“Ese nuevo aulario -sostiene el alcalde- no corrige las necesidades del colegio, que requiere de una biblioteca, del desdoble de algunas de las asignaturas en las que hay división de grupos”, así como de espacio específico para la más de una decena de alumnos y alumnas que tienen necesidades educativas especiales. En su opinión, “no hace falta construir un colegio nuevo”, pero sí al menos seis u ocho aulas nuevas.

Destacó Ruiz Boix “la comprensión” por parte de la comunidad educativa del CEIP San Bernardo, ya que el colegio “lleva dos años con dos líneas completas y con saturación. Han perdido el gimnasio, el aula matinal, el aula de música y otros espacios que son necesarios. Lo que hay es un aula prefabricada, que llegó un mes de agosto con alevosía, porque nadie nos la había anunciado. Ni siquiera habían pedido licencia para ubicarla y construirla”. Apuntó que en la actualidad se utiliza como aula matinal y como biblioteca.

El regidor sanroqueño ha reiterado que, en cualquier caso, no se va a cumplir la promesa realizada por el delegado territorial de Educación, Miguel Andreu, cuando dijo que el problema se iba a resolver a lo largo de 2020. Señaló que en estos momentos se están valorando las propuestas de 18 arquitectos para la ubicación de las nuevas aulas, tras lo que vendrá la licitación del proyecto que gane el concurso actual. “Es decir -apuntó-, que como mínimo hasta el curso 22/23 no va a estar resuelto parte del problema, ni siquiera al completo”.

El primer edil recordó que el Ayuntamiento ha ofrecido desde el primer momento la parcela de la antigua guardería de la Estación (situada junto al colegio) para la ampliación del centro “con seis u ocho aulas, no cuatro”, ya que hace unos años se construyó con fondos municipales y se dotó de mobiliario una nueva escuela infantil para alumnado de entre 0 y 3 años. Piensa que desde la Junta de Andalucía no se quiere aceptar la cesión gratuita por parte del Consistorio de dicho terreno, ya que en el concurso para los arquitectos “no les dicen que quizás el mejor lugar es esa parcela”.

“El Ayuntamiento -subrayó- no quiere la parcela para su beneficio económico, porque queremos donarla para la ampliación del colegio. Pero si no la quieren, que nos lo digan”. Considera que, de no servir para este fin educativo, ese terreno podría albergar la segunda fase del Residencial Alfonso Perales, una serie de viviendas protegidas construidas en su día por la empresa municipal Emroque.

Ruiz Boix exigió al Gobierno presidido por Juanma Moreno, y en particular al consejero de Educación, Javier Imbroda, a la delegada de la Junta en la provincia, Ana Mestre, y al delegado de Educación, Miguel Andreu “que encuentren una solución, y este alcalde estará dispuesto a aplaudirles. Pero que no engañen. Que se defina qué necesita el colegio: biblioteca, recuperar el gimnasio, aula de música, aula de educación especial... En total, seis u ocho aulas. Y que se diga dónde van a ubicarlas”, aunque sigue proponiendo la antigua guardería como el lugar ideal.

Por su parte, Concepción Martínez agradeció al Ayuntamiento “que se nos de voz, porque hasta ahora padres y madres no hemos tenido voz. Los proyectos que se están ofertando no cubren las necesidades de nuestro colegio”, y apuntó entre las mismas un aula de música, sala de profesores, biblioteca así como otros espacios. Y, también, un aula para los menores con necesidades educativas especiales, ya que hay 19 alumnos de este tipo. “Creo -dijo- que es el momento de que alguien plantee un aula específica”.

Frente a ello, añadió la presidenta de la AMPA, se ha instalado un aula prefabricada “que sabíamos que iba a retardar la ampliación del colegio”. Explicó que está siendo utilizada como aula matinal, para dar clases de refuerzo y apoyo, y como biblioteca.

“Queremos -dijo- que se invierta bien el dinero y sea para una ampliación real, con las necesidades cubiertas, pero que no se haga sin consultar ni ver cuáles son en el sitio”. Finalizó Martínez haciendo un llamamiento “como representante de padres y madres: que se nos escuche y se haga una ampliación en condiciones y real”.