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El Ayuntamiento firma un convenio con Melampo

El Ayuntamiento de San Roque ha suscrito un convenio de colaboración con la Asociación Protectora de Animales “Melampo, El Perro de San Roque”, con el que se contribuirá a la misma con un importe de 1.200 euros, destinada a sufragar sus gastos corrientes.

28/07/2014

En la firma del convenio participaron el alcalde, Juan Carlos Ruiz Boix, y la presidenta de Melampo, Elizabeth Prescott, y también asistió al acto la concejal de Participación Ciudadana, Ana María Rojas.

El primer edil destacó la antigua colaboración entre el Ayuntamiento y la Asociación, que se ha materializado en distintos programas en el pasado y en el sostenimiento de gastos corrientes.

Destacó el alcalde la buena labor que realiza Melampo “en la protección de animales, en especial perros, y más en estas fechas, donde lamentablemente tiene redoblar sus esfuerzos porque lamentablemente sin muchas las familias que abandonan a sus perros en época estival”.

Destacó el primer edil que aunque sus instalaciones tiene capacidad para unos 50 canes, “en la actualidad acogen a un centenar de perros, lo que supone un esfuerzo añadido para esta asociación sanroqueña”.

Ruiz Boix apuntó que “desde la delegación de Participación Ciudadana, desde 2008 se sufrió una importante merma en las subvenciones que se otorgaban desde el Ayuntamiento a entidades y colectivos, y que de manera paulatina pretendemos recuperar”.

Por su parte, la presidenta de Asociación Protectora de Animales “Melampo, El Perro de San Roque”, Elizabeth Prescott, agradeció “esta importante ayuda que para nuestro colectivo y a ara nuestro trabajo, porque por ejemplo, con esta ayuda tenemos para tres meses de pienso, o un año de desinfecciones o 10 esterilizaciones”

De este modo se posibilita la cooperación económica y técnica entre el Ilustre Ayuntamiento de San Roque y la Asociación Protectora de Animales “Melampo, El Perro de San Roque”, así como para la protección y el cuidado de animales, en especial aquellos que son abandonados por sus dueños, provocándose la doble situación del desamparo y el dolor propio del animal, así como la de un potencial peligro para la salud de las personas y demás animales.