Tres heridos en el Toro del Aguardiente 2017

Tres heridos, uno por asta de toro, es el balance del Toro del Aguardiente 2017 al que asistieron miles de personas, decenas de ellos en el interior del coso de San Roque. Los heridos fueron trasladados en ambulancia al Hospital de La Línea, donde fueron intervenidos de sus heridas.

2017-08-14 09:40

El toro “Cantante”, de la ganadería Hijos de Don Francisco Escarcena, ha sido el encargado hoy lunes 14 de poner el punto y final a la Feria Real 2017, aunque hay que recordar que mañana martes tendrá lugar la Procesión de la Patrona, Santa María Coronada. El Toro del Aguardiente 2017 salió, como es tradicional, a las 7 horas desde la barriada de la Paz, corriéndose hasta la Plaza de Toros.

“Cantante”, nacido en febrero de 2012 y de color negro, ha sido el protagonista de la fiesta, que finalizó en un encierro en la Plaza de Toros, donde también se soltaron tres vaquillas de la misma ganadería: “Aguaverde”, “Aguadulce” y “Cantante”. Se trata de una actividad organizada por la Delegación Municipal de Fiestas, que dirige el concejal Antonio Navas.

“Cantante” no se prodigó en las arrancadas, aunque llegó a alcanzar a algunos corredores. El primero de ellos, nada más entrar en la plaza. La mala fortuna en la caída del corredor lo lesionó en el hombro. Lo mismo le sucedió a un segundo corredor, que se lastimó en el brazo. El tercero de los heridos, aparentemente de mayor gravedad, lo fue por asta de toro en la zona interior del muslo, siendo rápidamente trasladado en ambulancia al Hospital linense, donde los tres fueron atendidos. Por contra, ninguna de las tres vaquillas produjeron heridos y ni siquiera contusiones.

Con esta actividad se cierra la Feria Real 2017, que ha sido organizada por la Delegación Municipal de Fiestas. El responsable de este departamento, Antonio Navas, asistió al Toro del Aguardiente, junto al teniente de alcalde Óscar Ledesma, y otros concejales. Hay que recordar que el epílogo de la fiesta se vivirá mañana martes a partir de las 20.00 horas, cuando tenga lugar la Misa de la Asunción y la siguiente Procesión de la Patrona.

La fiesta comenzó sobre las 7.00 horas, con el tradicional chupinazo desde la barriada de La Paz (esquina Campo de Fútbol), desde donde “Cantante” corrió acompañado por numerosos mozos y mozas a lo largo de la calle La Ermita a través de unas empalizadas instaladas por personal municipal de Obras y Servicios, mientras lo conducían tirando de una cuerda los miembros de la Peña del Toro del Aguardiente, para ser finalmente encerrado en la Plaza de Toros, a la que entró por la puerta de caballos. Tras unos minutos en el ruedo, su puesto fue luego ocupado por las vaquillas.

Los miembros de la Peña Cultural Toro del Aguardiente, que está presidida por Isaac Gómez, estuvieron en todo momento velando por la seguridad y respeto hacia el toro y las vacas.

Actualmente, el Toro del Aguardiente constituye un festejo de gran popularidad y atrae a numerosas personas de otros lugares, tanto en el encierro como en la Plaza de Toros, donde se completa el espectáculo.

Se calcula que un centenar de jóvenes “corrieron” al toro desde la barriada de la Paz y más de 5.000 personas se concentraron en la plaza para ver el encierro del Toro del Aguardiente. Los miembros de esta peña se encargan de conducir al animal a la Plaza de Toros tirando de una cuerda, y también de velar por la seguridad de los asistentes durante el encierro, tanto del toro como de las vaquillas que se sueltan a continuación.

Además, se invitó a los participantes a una copita de aguardiente antes de la suelta del animal. Hay que apuntar que desde hace unos años la Peña organiza el Toro del Aguardiente Infantil, que se celebró la mañana del sábado pasado. Numerosos niños y niñas corren delante de un carretón negro zaíno bragao desde el llano de la Plaza de Toros y después en el interior del coso.

El tradicional Toro del Aguardiente es una actividad de la que ya se tienen noticias en el Gibraltar de la Edad Media, aunque las certezas históricas se remontan al siglo XVII.

El antecedente más antiguo de estas fiestas se encuentra en la celebración del “Toro de la Soga”, posteriormente conocido como Toro del Aguardiente, que se remonta a 1649, antes incluso de la fundación de San Roque.

Justo donde hoy se encuentra la parroquia Santa María la Coronada se hallaba la ermita dedicada a este santo. Cada 15 de agosto los gibraltareños se trasladaban a dicho lugar en romería. El festejo más esperado era el de los toros que se ataban a un árbol con una larga cuerda, divirtiéndose con ellos.