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    Gran respuesta en Guadiaro al festival homenaje a Mecano, El Último de la Fila y Héroes del Silencio

    Numerosos fans de la música pop española de los 80 se dieron cita, anoche, en el Recinto Ferial de Guadiaro para disfrutar del Festival Aquellos Maravillosos Años, un homenaje de los grupos Hija de la Luna, Alejados e Iberia Sumergida a los míticos Mecano, El Último de la Fila y Héroes del Silencio, hasta bien entrada la madrugada. Esta actividad está co-organizada por las empresas Spyro Music y Gaurled y por la Tenencia de Alcaldía del Valle del Guadiaro, que dirige el edil Óscar Ledesma.

    Las primeras 200 entradas pudieron adquirirse a un precio de 20 euros, número que se superó nada más ponerse a la venta. También se podían adquirir en la plataforma en Internet Wegow.com a 25 euros o a 35 euros para la zona VIP y en distintos establecimientos de la zona, como el Restaurante La Serrana (La Línea), el Restaurante Midas y el Club de Playa Octógono (Sotogrande), en los restaurantes La Cubana y Moncayo (Guadiaro) y en Musisol Instrumentos (Estepona).

    Comenzó el concierto con la actuación del grupo malagueño Alejados, que desde su comienzo han venido defendiendo un repertorio de versiones de pop español, con especial predilección por las canciones de El Último de la Fila, Los Rápidos, Los Burros y Manolo García, y que logró meterse al público en el bolsillo nada más comenzar y durante la hora que aproximadamente duró su actuación.

    A continuación subieron al escenario Iberia Sumergida, cuyo repertorio transportó a los presentes a la música de Héroes del Silencio. Premiada el pasado año 2015 con el Cover de Oro que otorga 'Las Líneas del Kaos', revista oficial del club de fans de Héroes del Silencio, en un concurso convocado a nivel mundial en las redes sociales, la puesta en escena de Iberia Sumergida ofreció, como de costumbre, un show casi idéntico al de la mítica banda nacional.

    Calificada como la mejor formación de tributo, Iberia Sumergida ha compartido escenario con el mismísimo Alan Boguslavsky, ex componente de Héroes del Silencio, quien no escatima elogios hacia esta banda que rinde homenaje al repertorio más conocido de la formación aragonesa liderada por Enrique Bunbury.

    Finalmente, actuó el grupo sevillano Hija de la Luna, que emocionó a los que se daban cita en el recinto ferial gracias al parecido físico y vocal de Robin Torres con Ana Torroja, lo que sin duda diferencia a la banda por encima de cualquier otro tributo. Robin, que participó en la edición 2015 del programa “La Voz” de Telecinco, fue elogiada por su capacidad interpretativa por Alejandro Sanz, Laura Pausini, Malú o Antonio Orozco.

    Hija de la Luna representa los temas de la gira AiDalai Tour, rescatando otros grandes éxitos que Mecano dejó fuera en la misma. Las canciones de la formación sevillana son interpretadas respetando al 100% los arreglos originales y la formación musical e instrumental. Además, los asistentes pudieron comprobar cómo el espectáculo reproduce la escenografía del show original, el vestuario y las marcadas coreografías.

    Málaga rinde homenaje a Ortega Brú con una gran exposición

    La ciudad de Málaga rinde homenaje a Ortega Brú, en el centenario de su nacimiento, con gran una exposición titulada “Ortega Brú: vanguardia, mísitica, rebeledía, sueños”. San Roque colabora con este homenaje cediendo alguna de las piezas del Museo.

    La exposición, que se inauguró anoche, ha sido organizada por la Archicofradía Sacramental de la Pasión y ArsMálaga, y podrá verse hasta finales de enero en la sede de Ars Málaga, en el Palacio Episcopal, ubicado en la Plaza Obispo de la capital malagueña.

    La tte de alcalde de Cultura, Dolores Marchena, ha aplaudido la exposición, en la que colabora la Fundación Unicaja y que puede visitarse de martes a domingo de 11 a 20 horas.

    La edil recordó que “en San Roque se han realizado múltiples actividades para conmemorar el Centenario del Nacimiento de Luis Ortega Brú, el genial pintor, escultor e imaginero Hijo Predilecto de San Roque”.

    Marchena detalló que durante 2016 “se han realizado exposiciones de diferente tipo, talleres didácticos, seminario en Curso de Verano, actividades especiales del Museo, encuentro de hermandades andaluzas, proyecciones cinematográficas, ciclo de conferencias en asociaciones, ciclo de conciertos de música clásica, actividades conjuntas con colectivos y asociaciones del municipio, publicaciones de libros, vía crucis del Cristo de la Buena Muerte (esto a cargo de la hermandad con la colaboración del Ayuntamiento)”.

    La exposición monográfica dedicada a Luis Ortega Brú es la más completa de las escasas realizadas hasta fecha. Reúne por vez primera a lo largo de 400 metros cuadrados una selección de las creaciones claves de este escultor y pintor.

    Para la ocasión, el Ayuntamiento de San Roque ha cedido temporalmente -hasta el 28 de enero- varias piezas, como los vaciados en yeso de los medallones de la puerta de la Secretaría de Estado del Vaticano; el busto del Cristo de la Hermandad de San Gonzalo, de Sevilla, o el Eco.

    También se ha trasladado a Málaga el busto del Cristo de la Pasión de Málaga; las Tres Gracias; y el Exodo de Málaga, en yeso.

    El discurso expositivo, siguiendo un criterio estético-biográfico, trata de contrastar la obra procesional con otras piezas, profanas y religiosas, en las que puede observarse el conocimiento que el artista tuvo de las vanguardias históricas y la adecuación, instrumentalización y proyección de las mismas sobre el lenguaje manierista y barroco.

    De entre las cerca de 100 esculturas, pinturas y dibujos que podrán verse en la exposición, destaca la propia imagen de Jesús de la Pasión, titular de la entidad organizadora. Junto a ella podrán verse otras obras religiosas de cofradías andaluzas que se dispondrán de tal forma que, respetándose su valor devocional, puedan advertirse los recursos estéticos y formales aplicados por su creador.

    Se muestran obras pertenecientes a las hermandades de: Santa Marta (Sevilla), Sagrada Cena (Sevilla), Macarena (Sevilla),  Vera+Cruz (Huelva), Huerto (Puerto de Santa María, Cádiz) y Angustias (Jerez de la Frontera, Cádiz).

    El grupo principal de las piezas proceden del patrimonio familiar del artista, conservadas por sus hijos Ángel Luis, Carmen y Débora Ortega León. El Museo Ortega Brú, contribuye cediendo para la ocasión siete obras de su colección permanente, así como otras aportaciones procedentes de coleccionistas privados y parroquias.

    A la par de la exposición, se ha diseñado un encuentro científico en el que, desde distintas disciplinas, se reivindique la fortuna crítica de Ortega Brú como uno de los autores más relevantes del arte español, afirmación que es producto de las investigaciones que se han desarrollado en los últimos años.

    Se celebrarán los jueves 15 y 22 de diciembre de 2016, así como 12, 19 y 26 de enero de 2017, a las 20 horas. En ellos participarán los profesores-doctores que integran el comité científico-técnico: Juan Antonio Sánchez López (Universidad de Málaga), Andrés Luque Teruel (Universidad de Sevilla), Jesús Miguel Palomero Páramo (Universidad de Sevilla) y Javier González Torres (Fundación Victoria-Universidad de Málaga).

    Se completa con una mesa redonda, moderada por el doctor Francisco José González Díaz, en la que participarán: Ángel Luis Ortega León, Irene Aranega López (directora del Museo Ortega Bru de san Roque), Antonio Pérez Girón (cronista de San Roque), Benito Rodríguez Gatíus (historiador del arte y primer biógrafo de Ortega Bru) y Suso de Marcos (escultor).

    Luis Ortega Brú (San Roque, Cádiz, 16 de septiembre de 1916-Sevilla, 21 de noviembre de 1982) fue un imaginero y escultor español.

    Su padre era un alfarero, que influyó en que desde bastante pequeño se dedicase a modelar figuras en barro, lo que le llevó a decir que “sus principios fueron la alfarería y la cerámica”. En el año 1931, estudia escultura en la escuela de Artes y Oficios de la Línea de la Concepción, y en 1934 recibe clases de dibujo con el maestro y poeta de San Roque, José Domingo de Mena. La Guerra Civil marcó su trayectoria, ya que sus padres fueron fusilados durante la contienda y él que también militó en el bando republicano, fue condenado en 1940 a tres años de prisión por un delito de auxilio a la rebelión.

    En el año 1944 se trasladó a Sevilla, matriculándose en la Escuela de Artes Aplicadas. En esta ciudad comenzó a ser conocido en los círculos artísticos, realizando su primera exposición en 1949. En 1952 recibió el primer premio nacional de Escultura por “la Piedad”. En 1955 se trasladó a Madrid como maestro escultor de los Talleres Arte de Granada, abriendo posteriormente un taller propio en la capital. En 1978 regresó a Sevilla, trabajando en el taller de Guzmán Bejarano.