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    Inauguración, anoche, de la exposición “Éxodo, visiones y sueños”, de Ángel Ortega Bru

    En la mayoría de los casos piezas de madera tallada, pero también realizadas en gres e incluso fotografías tratadas componen la exposición “Éxodo, visiones y sueños” que desde anoche se puede disfrutar en la Galería Ortega Bru. Se trata de la primera muestra de Ángel Ortega Bru León, hijo del imaginero sanroqueño del que este año se celebra el primer centenario de su nacimiento. Es una propuesta de la Delegación Municipal de Cultura, que dirige la teniente de alcalde Dolores Marchena.

    Numerosos amigos de la familia Ortega Bru asistieron a la inauguración, así como varios ediles de la Corporación. La teniente de alcalde Mónica Córdoba presentó al escultor, del que dijo que “con motivo del Centenario de Ortega Bru, la Delegación Municipal de Cultura ha organizado multitud de actividades. No podía faltar la obra de su hijo, e invito a los vecinos y vecinas de todo el Campo de Gibraltar a que se acerquen a conocer la exposición”, que estará abierta hasta el día 26.

    Por su parte, Ángel Ortega Brú explicó que esta muestra “ha supuesto un experimento valioso, costoso, que parte de una idea de inspiración de mi padre, que fueron las piezas que denomino 'Éxodos' y que he realizado con un equipo muy potente. Entre ellos, cuento con un compositor musical muy importante de Sevilla y con técnicos muy preparados”.

    “Es una gozada -continuó- entender la escultura no como individuo, porque en grupo es una experiencia muy bonita. Mi padre me ha ido llevando poco a poco, hasta que he encontrado lo que yo quiero hacer. Es muy difícil ser escultor, pero hoy me siento uno y sé lo que quiero hacer y cómo lo quiero hacer. El año 2016 va a ser uno de los más felices de mi vida, y lo celebro con vosotros los sanroqueños, porque yo me siento de aquí, sois mi pueblo”.

    Explicó el artista que “en un momento que todos vivimos con gran cantidad de información, se está perdiendo la sabiduría. Una de las cosas que puede ayudar es el arte, haciendo propuestas que sirvan para hacer síntesis, pequeños bloques de información. El arte tiene una potencia muy grande de comunicación y de creación de lenguaje”.

    En este sentido, dijo, se inscribe su “Proyecto Soñarte”, que forma parte también de la muestra. “Trabajo -continuó Ángel Ortega Bru- con unos lesionados cerebrales, de los que lo que me interesa es que maduren. Y esa tarea continuada da unos resultados increíbles, te sorprendes cada día con su trabajo, una obra increíblemente buena”.

    La exposición, titulada “Éxodo, visiones y sueños” se compone de dos propuestas. La primera, denominada “Proyecto Éxodo”, consiste en una serie de piezas realizadas por Ángel Ortega Bru en las que aborda la abstracción y la escultura como experimento de comunicación, y se complementa con un audiovisual con música compuesta por el compositor Francisco Javier Torres Simón.

    La segunda propuesta es el “Proyecto Soñarte”, en el que se enfoca la escultura como tarea educativa, y que es fruto de dos años de trabajo continuado de Ángel Ortega Bru con un grupo de seis afectados por daño cerebral leve.

    En total, se trata de 27 piezas, la mayoría de madera tallada pero algunas también realizadas en gres, a las que se suma una proyección en español e inglés en la que se cuenta el proceso creativo del artista, convirtiendo así la Galería Ortega Bru en una especie de escenario.

    Ángel Ortega Bru comenzó su labor como escultor y restaurador con 32 años, pero admite que no maduró como escultor hasta los 60. Hijo de Luis Ortega Bru, se siente sanroqueño y sevillano, y tiene su taller en Alcalá del Río. En los años 2000 y 2001 restauró las primeras piezas de su padre que se expusieron en el Palacio de los Gobernadores, y también ha trabajado en otras seis obras de imaginería de su progenitor situadas en distintos lugares del Campo de Gibraltar. En la actualidad colabora con la Hermandad del Descendimiento de Málaga “para completar las figuras que pide ese Cristo”.

    Reconoce que no se considera imaginero, sino escultor, y que la oportunidad de trabajar la madera en mayores dimensiones le ha servido para madurar como artista, “me ha enseñado lo que es la escultura”, indica.