La
mente investigadora, las manos, el espíritu de Luis, no sólo fueron tocados por
el lenguaje religioso y la trascendencia.
Con amplitud mental, asimilando todo lo
que veía, serenamente fue aportándonos su visión del presente y del futuro.
Obras dentro de
los registros dentro de la escultura y la pintura contemporáneos:
En su obra toca el
surrealismo, el expresionismo, la abstracción, el cubismo... todos los lenguajes
y estilos de su tiempo. Los que conocieron de cerca la trayectoria de Luis saben
que esta otra faceta no religiosa era algo muy íntimo de su creación. Él era
consciente de que solo era valorada y entendida por un núcleo reducido de
personas.
Sabía
que en la España de su época este lenguaje y este pensamiento eran difíciles. En
aquella España como decía Gasset, pensar era sufrir. Aunque hacía de este
trabajo algo lúdico, le divertía.
En el museo conservamos una colección
de cuarenta y cinco piezas dentro de estos registros contemporáneos y
futuristas. Valga esta muestra de imágenes.