Panorama desolador en la Estación de San Roque, un día después de la crecida del río Guadarranque
Un día después de las graves inundaciones sufridas en la Estación de San Roque, el panorama en la barriada es desolador. Los vecinos, sin dormir en toda la noche, han desalojado con gran trabajo el agua y el barro del alrededor de cien viviendas afectadas por la crecida del río Guadarranque. Ropa, libros, cacharros de cocina, ordenadores, recuerdos... se apilan sobre mesas y camas, aunque muchos de estos enseres no podrán ya recuperarse. Al igual que muebles y electrodomésticos, algunos comprados en las últimas semanas para reemplazar a los estropeados por la inundación del pasado 15 de febrero.